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Bornos tiene algo especial. Desde que tengo uso de razón, septiembre es un mes "raro" en nuestro pueblo. Todos los bares cierran, vamos como locos buscando uno abierto para tomar café, los bornichos van a medio gas...Todo esto ocurre cuando termina la feria. Antes significaba el adiós al verano, el culmen de vertiginosas noches estivales al amparo del lago y los chiringuitos. Esto se ha perdido, ya no hay chiringuitos ni noches mágicas en verano.
Pero una cosa no ha cambiado: el tiempo (será porque los políticos no han descubierto todavía cómo). Siempre después de la feria, vienen días nublados, oscuros y otoñales ¿Será el fin de la feria de Bornos el solsticio de invierno? Creo que no ha habido años donde éste fenómeno no se haya producido, no falla, el lunes después de feria no es un día soleado. |
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Este año, el fenómeno nos ha traido tormentas como la de ayer jueves. El cielo a eso de las 11 de la noche empezó a partirse en mil pedazos. Rayos, truenos y centellas! y, a mi, no se me ocurre otra cosa que ir a fotografiar el evento . |
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No imaginaba que intentar captuar un rayo con la cámara fuese tan difícily tan complicado. Máxime cuando la cámara es una compacta y no te da mucho juego. |
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Empezé a pensar que esta aventura prometía. Los horizontes de más arriba se correspondían con las sierras de Carijas, y estaban hechos desde el recinto ferial. la tormenta tenía 3 frentes: los frailes, el calvario y éste. Desde mi posición me vino mejor la de espera, empezó a ponerse el cielo blanco y pegó el petardazo. Este fue el resultado: |
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Fue tan fácil el captuar ese rayo... (pensé en la cantidad de fotos chulas que iba a tener). Así que me puse a "cazar" la tormenta. Cámara en mano, una Pentax Optio A10 de 8 mpx y compacta empezamos la serie de fotos, una, otra, otra más, 20... Todas salían negras, o llegaba tarde o demasiado pronto para poder pillar el rayo. |
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Costaba trabajo. La foto de arriba es hecha desde los naranjos del Chuby, un poco más tarde el disparo y hubiése sido la caña, ya que ese fue bastante bueno. Así que se me ocurre ponerle a la cámara el multidisparo: vaya rollo. Eso iba más lento que el caballo del CL. |
Las fotos no salían, llevaba más de cien disparos y las que he podido aprovechar son 3. Esto de hacer boquetes con cucharas en vez de palas es duro. Pensaba que la cámara indicada para la tormenta era una réflex y no la tenía. Mi gozo en un pozo y me fui para casa. |
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Ya en mi casa y contemplando el espectáculo, no pude contenerme, cogí mi supercámara y me fuí arriba a la azotea en busca de la foto perfecta. Un momento, en la azotea y un día de tormenta con rayos, al lado de las antenas, hierros, barandillas...Si señor eso es tener luces; voy a tener que sentar un poco la cabeza... Pero, la foto de la derecha me alegró y me motivó para continuar: |
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La Caña ¿verdad?. El Convento de los Jerónimos iluminado por un rayo. Otra vez me dió "vidilla" la tormenta, y allí como un loco (y mojándome, no era plan llevar un paragü... pararayos en la cabeza) tirándo fotos a todo lo que relucía y siempre me equivocaba. Era la Ley de Murphy, cuando miraba a los frailes caían por Carijas, y cuando miraba a la Sierra caían en los frailes. No había manera. Estuve más de 5 minutos tirando fotos para pillar una de las que más me gusta, la tenéis a la izquierda. |
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Otra vez. Venga a tirar fotos, en toda la noche hice más de 250 fotos a 8mpx. Una pasada quería conseguir una con la torre de la Iglesia, pero era muy complicado estaba muy lejos y mi cámara no podía. Aunque en uno de los intentos, salió un medio rayo y con eso me conformé. La primera foto tiene unos efectos muy raros, que no sé si corresponde con un fallo en la luz de la cámara o realmente es la electricidad que atraía la tormenta ( de esto hablamos luego) |

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Me refugié abajo en la azotea baja. La cosa se estaba poniendo muy fea. La tormenta estaba encima mía, los rayos rompían en cielo y llovía a mares. Era la 1 de la madrugada. Fijaros en la siguiente imagen como se iluminaba el cielo. Se puede ver hasta el color del hedredón que tenía tendido mi madre. |
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Pero lo que realmente me asustó y además me produjo un "cague" de los grandes, fue cuando los rayos caían literalmente encima mia. Era el punto álgido de la tormenta. Esto se estaba poniendo serio, ya había que plantearse el dejar la aventura. No era lo mismo que fotografiar al lejos, |
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Ya asustaba. Esta última foto la hice unos minutos después de la de arriba. Y, no es bonita, no tiene nada especial pero tiene una cosa que me hizo dejar la aventura y dejar a la tormenta en paz, si no, iba a acabar achicharrado . Fijaros en la antena de mi casa (yo estaba a unos 5 ó 6 metros) Los rayos que se ven, no vienen del cielo y llegan a la antena, sino que, es la antena quien los está emitiendo. Me recorre un escalofrío y a la vez un subidón de adrenalina cada vez que lo pienso. |
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Ya sabía que cuando una tormenta eléctrica estaba a punto de "reventar" todo metal que estuviese a su lado eperimentaría una reacción eléctrica de atracción hacia la tormenta. El ruido fue curioso, todo empezó a morverse y sonar, los hierros del toldo, los alambres, al segundo, cayó muy cerca en una antena que no era la mia, Uff. |
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